por Fenix » Mié May 29, 2013 6:45 am
El rally actual de las acciones europeas, el índice Stoxx 600 está en máximos de 5 años, y Wall Street, en máximos históricos, no ha venido de la mano de una mejora de los fundamentales y sí, principalmente, de los agresivos programas de estímulo de los bancos centrales.
¿Cómo los bancos centrales pueden influir en el precio de las acciones? Cada vez que se produce una crisis financiera, los inversores han sacado su dinero de los activos de riesgo buscando activos “seguro”, como bonos estadounidenses o bonos de los países centrales de Europa.
En tiempos normales, esa rotación sería suficiente para reducir los tipos de interés y que esa caída de los costes de financiación fluyera a las empresas y consumidores y reactivara la economía. Pero la gravedad de la crisis financiera, provocó que los bancos centrales tuvieran que actuar imprimiendo una gran cantidad de dinero y reduciendo sensiblemente los tipos. Bajar los tipos a casi cero e inundar el mercado con liquidez a través de los programas QE, eleva el atractivo sobre activos alternativos como las acciones, impulsando un rally en los mercados. Pero, al final, atajar un problema de deuda con más deuda no es una receta para el éxito. Unos tipos de interés bajos artificiales pueden provocar burbujas (como sucedió con la burbuja inmobiliaria en EEUU y Europa).
Los fundamentales económicos han mejorado pero no lo suficiente, por el momento, para justificar la impresionante subida en algunos mercados. El mercado laboral se ha recuperado en los últimos trimestres y la tendencia es positiva. En Japón, hay signos de esperanza tras las últimas actuaciones de su banco central. En Europa, aunque no hay repunte de actividad, vemos un suelo y los temores de ruptura del euro se han desvanecido, como podemos ver en la fuerte mejora de la deuda periférica.
¿Qué descuenta el mercado? Justo ahora, los precios de las acciones descuentan una fuerte recuperación de la economía de Estados Unidos en la segunda mitad del año, que Europa resurja con relativa fuerza a finales de este año y una ralentización moderada (soft-landing) en China. Pero si este escenario no se cumple, podríamos ver una corrección severa en los mercados de acciones.
En el lado empresarial, las compañías tienen una gran posición de liquidez, en general, por lo que pueden emprender nuevas inversiones, que estimulen la economía en el corto plazo, y desarrollar más investigación y desarrolle que mejore su rentabilidad futura. También podemos asistir a un repunte de las operaciones corporativas y una mejora de la rentabilidad por dividendo.
A parte de los temores económicos, tenemos algunas incertidumbres geopolíticas. Entre ellas, las que más impacto tendría sería un conflicto entre China y Japón ¿ recientemente hemos sido testigo de fuertes tensiones y disputas por unas islas en el mar de China.
En este contexto, y bajo los argumentos descritos anteriormente, podemos esperar que las subidas continúen y recoger beneficios cuando veamos indicadores adelantados que sugieran uno de estos tres casos suceda: 1) Fracaso en la recuperación económica en EEUU para el segundo semestre, 2) Hard-landing en China, 3) Se mantiene la recesión en Europa a lo largo del presente año. capital bolsa